Debido a las influencias indebidas de ciertos intereses polÃticos o empresariales o el desvÃo de recursos públicos.
Por Proceso
Ciudad de México.- México es uno de los paÃses con los peores niveles de corrupción en el gobierno, que incluye el pago de sobornos, las influencias indebidas de ciertos intereses polÃticos o empresariales o el desvÃo de recursos públicos: según un informe del Proyecto Mundial para la Justicia (WJP, por sus siglas en inglés), el paÃs se colocó en el lugar 102 de 113 paÃses evaluados, con una calificación apenas superior a la de Venezuela.
El Ãndice sobre Estado de Derecho, que publicó hoy la organización, señala algunas fallas graves de la democracia mexicana, entre otras, por la corrupción que impera en los poderes ejecutivo, legislativo, judicial y militar, asà como por las carencias del sistema judicial.
Desde el año pasado, México se derrumbó cuatro lugares en la lista general establecida por el WJP, que lo ubicó en el puesto 92 de 113 paÃses, con un Ãndice peor al del promedio de América Latina y el Caribe, según el informe financiado, entre otros, por el Departamento de Estado, la Comisión Europea, el gobierno de Singapur y transnacionales del sector de tecnologÃas.
La organización consideró que México reprueba los capÃtulos de justicia civil y penal que miden el nivel de acceso a los sistemas de justicia y su eficiencia, pero también evalúan si los tribunales están contaminados por la discriminación, la corrupción y la influencia indebida de algunos funcionarios.
El sistema de justicia mexicano fue severamente calificado debido a la escasa efectividad del régimen de cárceles, las deficientes investigaciones, la corrupción y los plazos “desrazonables†que duran los procesos.
Según el informe, el paÃs también fracasa en garantizar el principio de no discriminación en materia de derechos fundamentales -hacia las mujeres y las comunidades indÃgenas-, y en proteger el derecho a la vida y la seguridad. Tan solo el año pasado las autoridades contabilizaron más de 29 mil 168 vÃctimas de homicidio dolosos.
Y no sólo esto: la organización observó una baja efectividad de los contrapoderes en el paÃs; señaló los escasos castigos contra las malas actuaciones de los funcionarios, la falta de auditorÃas independientes y la revisión de las acciones gubernamentales por parte de la ciudadanÃa.
El único capÃtulo donde México salió con observaciones aceptables fue el del gobierno abierto, el cual mide la participación cÃvica, la publicación de información y los mecanismos de queja.
Sin embargo, el año pasado las organizaciones que integraban la Alianza por un Gobierno Abierto abandonaron la iniciativa, después de que el Citizen Lab dio a conocer que por lo menos una agencia del gobierno habÃa utilizado el malware espÃa Pegasus para infectar de manera ilegal los celulares de periodistas, activistas y polÃticos de oposición.